domingo, 30 de agosto de 2015

MOCIÓN DE SALUDO A LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ

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“Vis Unita Fortior” *
Alianza por la Reivindicación de las FFAA y PNP                                       .                        
             MOCIÓN DE SALUDO  

El  Presidente de la Comisión Ejecutiva de la Alianza por la Reivindicación de las  Fuerzas Armadas y Policía Nacional, a nombre de las Asociaciones que la integran, saluda al Sr.Crl. PNP Carlos RODRIGUEZ Hurtado,” con motivo de celebrar en la fecha  el XXV aniversario de fundación de la Policía Nacional del Perú, haciendo votos por que siga manteniendo el  respeto y admiración a sus héroes, cariño a vuestra  Policía Nacional, importante Institución del país  y que permanentemente avive el fuego sagrado del amor a la patria, de igual manera los exhortamos a continuar manteniéndonos unidos hasta conseguir de manera definitiva la reivindicación de la Familia Militar Policial en los aspectos económico, político, social y moral.
                                  Lima, 30 de agosto de 2015

                                               Fdo)
                                       Vicealmirante    MGP        
             Francisco Vainstein  Borrani                                  .                                                                                         Presidente    

III ANIVERSARIO DÍA INSTITUCIONAL PNP Y XXVII  DE SU CREACIÓN

DISCURSO DE ORDEN PRONUNCIADO POR EL CORONEL PNP ® JUAN GERARDO ALVA SÁNCHEZ, VICEPRESIDENTE DE LA ADOPAIP – 2015

Sr. General de Brigada EP, representante del Sr. General de Ejercito Comandante General del EP.
Sr. Capitán de Navío AP, representante del Sr. Vicealmirante AP Comandante General de la M de G del Perú
Sr. Coronel Fuerza Aérea, representante del  Sr. General del Aire Comandante General de la FAP
Sr. General PNP, representante del Sr. Teniente General PNP Director General de la Policía Nacional del Perú
Sr. Teniente General PNP Presidente de la Asociación de Oficiales Generales de la Policía Nacional del Perú
Sr. Coronel PNP  Presidente de la Asociación de Oficiales de las FFAA y PNP – ADOFAIP
Sr. Coronel PNP  Presidente del Consejo de Vigilancia de la Asociación de Oficiales de la FFAA y PNP - ADOFAIP
Srs. Oficiales Superiores de las FFAA y PNP, presidentes y representantes de las Asociaciones de las FFAA y PNP, e Instituciones Cívico Militares
Srs. Oficiales de las FFAA y PNP
Srs. Empleados y trabajadores de la Asociación de Oficiales de la FF AA y PNP – ADOFAIP

Damas y Caballeros:

Expreso mi saludo cordial y fraterno a tan selecta y distinguida concurrencia, cuya presencia engalana nuestra ADOFAIP, legendario bastión de lucha en defensa de los derechos de los miembros de las FFAA y PNP, dándole así, el marco de solemnidad y prestancia a esta significativa ceremonia, en la cual rendimos homenaje a la Policía Nacional del Perú, con ocasión de celebrarse este 30 de agosto, el III Aniversario de su “Día Institucional”, establecido como efemérides, en el Decreto Legislativo N° 1148, del 10 diciembre del 2012, Ley de la Policía Nacional del Perú; a la vez, tributar el merecido homenaje, en su día jubilar, a Santa Rosa de Lima (Isabel Flores de Oliva), Patrona de Lima y del Perú (1,669), de América, Filipinas y las Indias Orientales (1,670); años más tarde, declarada Patrona de la Policía Nacional, conforme al Decreto Supremo Nº 0027-89-IN, publicado el 18 setiembre 1989.

Por tal motivo, expreso mi agradecimiento al Presidente de la ADOFAIP y a los miembros del Consejo Directivo, por concederme el honor y confiarme la responsabilidad de pronunciar el Discurso de Orden, ante tan notable auditorio.

Esta fecha, nos permite al mismo tiempo, destacar y conmemorar un hecho significativo que, en esencia, resulta el motivo principal de este homenaje, el Vigésimo Séptimo (XXVII) Aniversario de creación de tan emblemática institución, cuando por Ley N° 24 949, del 06 diciembre de 1988, se modifica la Constitución Política del Perú, en los artículos relativos a las Fuerzas Policiales, entonces conformadas por la Guardia Civil (GC), Policía de Investigaciones, (PIP) y Guardia Republicana (GR); columnas del orden interno, paz social y tranquilidad públicas, reemplazando sus nombres, primero, por los de Policía General, Policía Técnica y Policía de Seguridad, eliminándolos luego, del contexto jurídico legal, más no del imaginario social, identificándolas bajo caracteres numéricos, según su especialidad, al mejor estilo de un producto industrializado, rebautizándolas como: Código 1, Código 2, Código 3, Código 4, Código 5; entendiendo quizás sus autores, que la policía debería responder digitalizada por impulsos electromagnéticos o electrónicos y no por la razón o la convicción del deber asumido; propósito que no prosperó, precisamente porque tal criterio no fue técnico ni profesional; no se entendió que el quehacer policial no responde a imposiciones o consideraciones de coyuntura política sino a aspectos eminentemente técnicos y profesionales; humanos y morales; de solidaridad, mística institucional y de doctrina; de vocación de servicio, de sentido del cumplimiento del deber y de responsabilidad policial, encarnados en las tres instituciones policiales, cada cual profesional y competente en el ámbito de sus respectivas especialidades; así, la Guardia Civil, en materia de prevención de faltas y delitos, orden público y control del tránsito; la Policía de Investigaciones, en asuntos de investigación de delitos, identificación de personas, seguridad de dignatarios y apoyo a la justicia; la Guardia Republicana, en temas de seguridad de los servicios públicos esenciales, establecimientos penitenciarios,  cuidado y vigilancia de las fronteras; dándose así nacimiento a la actual Policía Nacional, que en adelante asumiría tales funciones, en el  marco de una nueva estructura organizativa, administrativa y operacional. Cabe hacer notar que en este proceso de adecuación de la Policía Nacional, también se incluyó a la Sanidad de las Fuerzas Policiales, denominada luego Dirección Ejecutiva de la PNP.

Hablar de la Policía Nacional, independientemente de las denominaciones que pudiera haber tenido a lo largo de su historia, es para muchos de nuestra generación, evocar desde la infancia la imagen de aquel policía de la esquina, de aquel amigo del barrio, del ángel de la calle y de la noche, con uniforme o vestido de civil, que representando a la institución, se constituye en el símbolo del amparo, de protección y de ayuda; de orientación, guía y consejo; de valor, sacrificio y entrega; de cuidados, auxilio y defensa de nuestros semejantes, para socorrer ante el infortunio y la adversidad, al débil, al desvalido, al niño, a la mujer, al anciano, aliviando o evitando su sufrimiento, procurando garantizar y restablecer su tranquilad, seguridad, paz y sosiego; cualidades y virtudes que aunque aparentemente no se pongan de manifiesto o se perciban en determinadas circunstancias, siempre están presentes en el quehacer cotidiano de todo buen policía; hombre abnegado y necesario, que de adultos aprendimos a conocer y a comprender ingresando a las filas de la institución, al servicio de su causa y elevada misión y que, luego, en el retiro y casi en el ocaso de nuestras vidas, extrañamos, apoyamos y defenderemos hasta el último hálito de nuestras vidas, pues entendemos que la imagen descrita y el prestigio de la Policía Nacional, al lado de las Fuerzas Armadas, constituyen el soporte humano y espiritual, columnas sobre las cuales se sostiene la seguridad y el desarrollo del país y la esperanza de una sociedad que clama por la paz social, la tranquilidad pública  y la seguridad ciudadana, tan venida a menos en los últimos años.

La dimensión e importancia de la conducta y actitud que asume cada policía, en el cumplimiento de su deber, en su plano de apostolado, se vincula, con el precepto bíblico que expresa: “todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio en el comportamiento de aquel que lo demuestra es meritorio y digno de elogio”, (Flp. 4.8); en tal sentido, el comportamiento del policía orientado a poner en práctica y ejercitar tales virtudes, merece nuestra consideración y respeto, naturalmente reconociendo que, como en toda actividad humana, hay quienes, siendo los menos, incumplen su deber, defraudan,  distorsionan, traicionan y menoscaban la imagen de la institución, elementos perniciosos a quienes también, desde el interior de sus filas, la propia institución combate y erradica. 

La vocación policial, cultivada y fortalecida, no sólo en las escuelas de formación, sino también en la práctica del servicio y con el ejemplo de nuestros antecesores y de nosotros mismos, al dejar las filas institucionales, es una virtud, que impone esa disposición habitual y firme para hacer el bien, y permite a quien la posee, no sólo realizar actos buenos, sino dar lo mejor de sí; en tal sentido, la actuación del policía, hombre y mujer, se orienta  hacia el bien, lo busca y lo elige con todas sus fuerzas, física, mental y espiritual, a través de acciones concretas; allí están las misiones asignadas de manera general y tareas especializadas que cumple cada uno de sus efectivos en las diferentes reparticiones policiales, no sólo en la ciudad, también en caseríos y pueblos alejados del radio urbano, muchos en zonas inhóspitas y carentes de los recursos más elementales para la supervivencia del ser humano; tal como se recoge en los versos del himno policial: allí “donde exista el peligro, donde clame el dolor, siempre habrá un policía (…), sin fatiga y sin tregua, presto a servir y dar lo mejor de sí, incluso la vida, si fuera preciso, poniendo en práctica aquellas cualidades y virtudes que caracterizan el ejercicio de su misión.

La Constitución Política del Perú, reconoce, interpreta, traduce e institucionaliza esta imagen, cuando en su Artículo 166°, establece: “La Policía Nacional tiene por finalidad fundamental garantizar, mantener y restablecer el orden interno. Presta protección y ayuda a las personas y a la comunidad. Garantiza el cumplimiento de las leyes y la seguridad del patrimonio público y del privado. Previene, investiga y combate la delincuencia. Vigila y controla las fronteras”.

La conmemoración del  Día Institucional y del  27° Aniversario de creación de la Policía Nacional, nos muestra una Institución policial con nuevo rostro, con un accionar y una respuesta diferente frente a la criminalidad y a la inseguridad ciudadana, respuesta que se enmarca en una nueva concepción organizativa y estructural, con renovada orientación administrativa, estratégica y operacional, que trata intensamente de frenar la todavía imparable ola delincuencial, en sus diferentes formas y manifestaciones, que amenaza desbordar el equilibrio y control social en muchas zonas de nuestra patria; accionar y respuesta que busca mantener, asegurar y restablecer, cuando y en donde sea necesario, el orden y la tranquilidad pública alterados, naturalmente en armonía con las leyes, valores y principios vigentes en todo estado de derecho y que, si bien hasta el momento, no se logra neutralizar y frenar el accionar delincuencial en la medida de lo esperado y reducir de manera significativa su índice de crecimiento, también es verdad que hay importantes avances en la lucha que se libra contra este flagelo social; no debemos olvidar que la actividad policial se desarrolla en diferentes frentes, complejos y difíciles: el narcotráfico aliado con rezagos subversivos; la convulsión social, alentada por intereses de grupo, con orientación política, económica y sindical que se traducen en protestas callejeras, destrucción de la propiedad, atentados contra la vida e integridad física; desconocimiento del principio de autoridad y agresión a las fuerzas del orden; criminalidad organizada, con secuestros, sicariato y extorsiones; delincuencia de cuello blanco y alta corrupción, acentuados  en los niveles de poder político y poder económico; hechos que se encuentran diseminados por todo el país y en los diferentes estratos sociales; ámbitos en los cuales la policía libra una dura batalla, impone y restablece el orden y eso es meritorio.

La solución al problema del incremento de los índices delincuenciales y de la inseguridad ciudadana no es atribuible única y exclusivamente a la Policía Nacional, como se pretende; es cierto que la tarea de prevenirla, investigarla y combatirla, es de su competencia y absoluta responsabilidad, y desde luego que la cumple, con tesón, abnegación y sacrificio, pero también es verdad, que la disminución de su incremento, en estricto, pasa necesariamente por la participación activa de la familia, de la escuela, universidades, empresas, instituciones públicas y privadas, de los medios de comunicación, de la sociedad en su conjunto, cada cual en el rol que le compete; la inercia, indiferencia o falta de compromiso de alguno de ellos, son factores que inciden en su génesis y en su crecimiento y no podemos trasladar su responsabilidad a quien no es origen o causa de su incremento, eso es injusto o cuando menos un error. Es pertinente destacar que la lucha contra el delito, a nivel policial se da en dos momentos claramente diferenciados, interrelacionados e interdependientes: el antes de la comisión de los delitos, esto es la prevención, y el después de ocurrido el hecho, la investigación policial del ilícito penal; a los extremos debemos distinguir el origen e incremento de la conducta delictual, por un lado y, la reeducación o readaptación del delincuente, por otro; extremos cuya responsabilidad compete a otras instancias u órganos del Estado y a la propia ciudadanía.       

La Policía Nacional, en sus 27 años como tal, es todavía una institución joven, pero con una característica muy singular, lleva implícita un historial  de gloria y heroísmo, no siempre reconocido en la dimensión y magnitud del esfuerzo, sacrificio y entrega de muchos de sus integrantes; por obvias razones, sólo evocaremos a algunos de sus héroes, quizás los más emblemáticos, sin restar por ello el mérito y la importancia de las acciones de otros tantos paladines institucionales igualmente valiosos; en la Guardia Civil: Mariano Santos Mateo, Alipio Ponce Vásquez, Horacio Patiño Cruzati; en la Policía de Investigaciones: Alcides Vigo Hurtado, Félix Tello Rojas, José Penza Ventocilla; mención especial merece aquí, la Sub Oficial Femenina, Sofía Custodio Mita, primera mártir mujer, asesinada arteramente por un destacamento terrorista en 1985, en un caso típico de “aniquilamiento selectivo” a efectivos policiales; en la Guardia Republicana: tenemos a Juan Benítez Luna, Alfonso Conchatupa Morales, Fidencio Huayasco Alegre; en la Sanidad de las FFPP: Enrique Torres Gonzales, José del Carmen Huamán Muñoz; las circunstancias fueron diversas es cierto, pero la misión una sola: la defensa de la patria y de la sociedad; algunos inmolados en combate durante los conflictos armados contra el enemigo exterior, otros en la lucha contra las guerrillas o movimientos subversivos, muchos en el restablecimiento del orden público y otros tantos en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia común.

En el marco de su nueva estructura, como Policía Nacional, son también innumerables los mártires de la institución, así tenemos: al Mayor PNP Felipe Bazán Soles, desaparecido el 05 junio del 2009, durante la revuelta de los indígenas en Bagua, conocida como el “baguazo”; la Capitana PNP Nancy Flores Paucar y el SO3 PNP  Lander Tamani Guerra; abatidos en la zona de Kiteni, en abril del 2012, cuando realizaban operaciones de apoyo aéreo, para el rescate de trabajadores del Consorcio Camisea, secuestrados por narcoterroristas; del Sub Oficial PNP César Antonio Vilca Vega, abandonado, torturado y masacrado en las mismas circunstancias, el 03 de mayo de ese mismo año, en la zona de Alto Laguna, paraje inhóspito en la espesura de la selva; en fechas más recientes, el  asesinato del Comandante PNP, Pedro Pablo Guerrero Gilberti, a manos de seis delincuentes, el 31 diciembre 2014, al intentar frustrar un asalto en el Cercado de Lima; de los Sub Oficiales Yimmi Quispe Yarín  y Antony Cortez Villasante, en Ocuviri, Puno, en enero 2015, durante protestas anti mineras (1); todos ejemplo de pundonor, entrega y sacrificio en el cumplimiento del deber. Honor y Gloria a su memoria; la ciudadanía y el Estado, están en deuda con ellos; que no ocurra lo que algún historiador dijo alguna vez: “El Perú es un país ingrato con sus héroes, porque tenemos una sociedad que no perdona el éxito, que proscribe el triunfo y enloda a los que sobresalen; pero a la vez el fracaso se castiga implacablemente y se hace leña del árbol caído” (2).

La Policía Nacional vive hoy una nueva etapa de su historia, atraviesa un complejo y delicado momento generacional en el que trata de afirmar su nuevo perfil, y adecuar sus cuadros a los cambios que la modernidad, la innovación tecnológica y la dinámica social en los tiempos actuales  exigen. La delincuencia de antes no es la delincuencia de hoy, las estrategias, tácticas y técnicas del ayer no son eficaces contra la delincuencia actual, más violenta, más cruel y más despiadada, muchas veces con mejores recursos tecnológicos, económicos y artificios legales; los delincuentes y los policías del pasado no son los mismos, no se puede combatir la delincuencia con esquemas desfasados, no solo en temas de logística, inteligencia, estrategias de prevención y combate contra la delincuencia, el cambio de planes, estrategias y tácticas, es crucial, la Policía Nacional, sabe hacerlo; es por ello que los logros que actualmente consigue en su lucha contra la criminalidad, son tan meritorios como en el pasado; uno de aquello, quizás el más importante sea la captura del cabecilla terrorista Abimael Guzman Reynoso, el más sanguinario y despiadado asesino del país, el 12 setiembre 1992, a manos de efectivos policiales de la DINCOTE, unidad élite de la Policía Nacional, especializada en lucha antiterrorista, devolviéndole al Perú la ansiada pacificación nacional, condición necesaria para el desarrollo y progreso de la nación, lógicamente en el marco de estrategias, planes, coordinaciones y operaciones conjuntas con muchas otras unidades policiales y la valiosa participación de las FFAA.

No es del caso hacer un relato detallado de los éxitos y logros que viene logrando la Policía Nacional, que los hay y muchos, en sus diferentes tareas de prevención, investigación de delitos y de seguridad; las estadísticas e información de las estrategias, desarrollo de las operaciones policiales y sus resultados compete a los propios comandos en actividad; pero sí, debemos reconocer  y resaltar como ciudadanos, que en el marco del nuevo perfil policial y de la dura e incansable lucha que enfrenta la Policía Nacional contra las diversas formas y modalidades delincuenciales, hay importantes resultados que nos animan a brindarle nuestro respaldo, confiar en la capacidad y profesionalismo de sus efectivos, tener la fe de que sus esfuerzos y empeño, realizados, bajo la protección de Santa Rosa de Lima, Patrona de la institución con la bendición del Supremo, de Dios, permitirán ver más adelante, a una Policía moderna, eficiente y cohesionada al servicio de la sociedad y del Estado, comprometida con una cultura de paz, con vocación de servicio y reconocida por su respeto irrestricto a la persona, los derechos humanos, la Constitución y las leyes, por su integración con la comunidad, por su honestidad, disciplina y liderazgo de sus miembros; tal y conforme señala su visión de futuro; por ello, en este día jubilar de la institución, expresamos a usted señor General, representante de la Policía Nacional y por su intermedio a todos y cada uno de sus efectivos, hombres y mujeres, nuestra gratitud, sinceras felicitaciones, mayores éxitos y mejores parabienes, en unión de sus dignas familias, que al igual que ustedes, comparten las vicisitudes de la carrera, la ingratitud de quienes no la comprenden y sufren como nadie la angustia de esperar el retorno a casa del esposo, del hijo o del hermano policía.
¡VIVA LA POLICIA NACIONAL DEL PERÚ!

                                                                                                       Muchas Gracias.
                                                                                                     
________________________________________
(1) Los detalles de la forma y circunstancias de los hechos,  son parte de la historia institucional; obran en las Revistas Policiales de cada instituto, que obviamos por razones de espacio y  tiempo.

(2) cita de Leoncio Flores Mendoza, autor de la nota: Nuestros héroes y mártires.-http://wial-desangreazul.blogspot.com/2009/nuestros-heroes-y-mártires.html.    

sábado, 29 de agosto de 2015

EN EL DÍA DE LA POLICÍA NACIONAL

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jueves, 27 de agosto de 2015

Alianza por la Reivindicación de las FFAA y PNP

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“Vis Unita Fortior
ALIANZA POR LA REINVIDICACIÓN DE LAS FFAA Y PNP
COMUNICADO Nº 008-2015-ALIANZA
                                             Lima, 27 de agosto de 2015

La Alianza por la Reivindicación de las FFAA y PNP, ha esperado un tiempo prudencial para que el Sr. Presidente Constitucional de la República y Jefe Supremo de las FFAA y PNP, se pronuncie respecto a los continuos reclamos sobre las Pensiones que viene haciendo el Personal que pasó a la Situación de  Retiro antes del 10 de diciembre del 2012, debido a que no se está cumpliendo con la normatividad vigente a la fecha  perjudicando en forma específica a este personal  de las FFAA y PNP, que no merecen este trato vejatorio que les viene dando el Gobierno sin tener en cuenta que dieron lo mejor de su vida productiva  en defensa de la patria, el sostenimiento del sistema democrático y la gobernabilidad del país.

La Alianza, quiere solicitarle al Mandatario de  la Nación  y  reclama en   forma  especial  a  los   Ministros de Economía, de Defensa e Interior que expliquen ¿Por qué no se aplican las normas legales siguientes, vigentes a la fecha?

- El Artículo 4º de la Ley 24533, establece que las “Pensiones y Beneficios” otorgados al personal militar y policial con 20 años o más se nivelará en forma progresiva con los haberes del Personal en Situación de Actividad del mismo grado.

– El Artículo 1º de la Ley 24640, que sustituye al Artículo 10º del Decreto Ley No 19846, en su inciso “c” y siguientes precisa en forma clara que si “se tiene  30 años de servicio o más, percibirá como Pensión Mensual "el íntegro de las remuneraciones pensionables a las de su Grado en Situación de Actividad”.

En su inciso “g”, el referido Artículo 10º, claramente establece que: si pasa a la Situación de Retiro por la causal de Renovación de Cuadros”,  la  Pensión  que  le  corresponde   será  incrementada con el 14% de la Remuneración Básica respectiva; si está inscrito en el cuadro de mérito para el ascenso,  entonces tendrá derecho a percibir como Pensión Mensual el íntegro de las Remuneraciones  Pensionables correspondientes a los del Grado Inmediato Superior en Situación de  Actividad.                                                                                                               
El Decreto Legislativo No 1133, en su Artículo 2º, párrafo 3, dice: “Declárese que el presente Decreto Legislativo no afecta de modo alguno los derechos y  beneficios del Personal Activo y Pensionista de las FFAA y PNP que  actualmente pertenecen al Régimen del Decreto Ley 19846, manteniéndose  para  ellos  las mismas condiciones  y  requisitos  establecidos en el citado  Decreto Ley  y  sus normas modificatoria y complementarias”.   

La Alianza, enfatiza que no se está pidiendo la Reestructuración de las Pensiones, pues estas se “modifican” en función a las REMUNERACIONES; en consecuencia  reitera el pedido de que se cumplan las disposiciones contenidas en las Leyes de Pensiones vigentes, es decir la Ley No 24533, Decreto Ley No 19846 (Artículo Nº 10) y su modificatoria, Ley No 24640, las mismas que claramente especifican que los Pensionistas de las FFAA y PNP tienen derecho a percibir los importes remunerativos (Remuneración Consolidada Mensual) que viene percibiendo el Personal en Situación de Actividad; negarlo es estar cercenando y conculcando  sus derechos legítimamente obtenidos, política que deviene en ilegal ya que atenta contra  el principio de la irretroactividad de la ley y el principio de la intangibilidad de los derechos legítimamente adquiridos.

La Alianza por la Reivindicación de las FFAA y PNP, recuerda al Sr. Presidente de la República,  que durante la campaña electoral, ofreció dar solución a la problemática Remunerativa Pensionaría de todo el Personal de las FFAA y PNP, sus Viudas, Discapacitados y Deudos, promesa que aún está a tiempo de cumplir, pues todavía  le quedan unos meses en el Gobierno, tenga Ud. en cuenta  Señor Presidente que es necesario un reconocimiento a quienes por más de treinta años se esforzaron en servir a la patria y no puede ser que en las postrimerías de su vida sean olvidados por el Estado y vejados por los Gobiernos de turno y no tengan presente lo que especifica la Constitución Política de la República en su Artículo 2º  "Toda persona tiene derecho ante la Ley".

COMISIÓN EJECUTIVA                                                               
ADOFERS.PNP – AMHOLE – ANOPER –– AOPIP –– ASPIP - ASANP ––ASOMAR - ASOFER.GRP -  ASORPIP – ASCOFA – ASCOREFA – ASMAFAR - ASTSOEPFFAA.CUSCO – APCPMP - APOFEP – ATSIFAP- ATSIFAP.PIURA – ATSIFAP.CHICLAYO – ATSIFAP.CALLAO – ATSIFAP.PISCO – ATSIFAP.AREQUIPA – ATSIFAP.IQUITOS – ASTYSOREP – ASTYSOREP.SULLANA – ASTYSOREP.LAMBAYEQUE – ASTYSOREP.HUARAZ – ASTYSOREP.TRUJILLO –  ASTYSOREP.ICA – ASTYSOREP.AREQUIPA – ASTYSOREP.MOQUEGUA – ASTISOREP.TACNA –  ASTYSOREP.PUNO – ASTYSOREP.CUSCO – ASTYSOREP.HUANCAYO – ASTYSOREP.IQUITOS – AVISTOMAR – AS. 21 DE MAYO – CACOP – COM.COOR. –  COGRP – COMIPOL.PIURA – COMIPOL.TUMBES– FREUMILPOL.AREQUIPA – FEDERPOL -  INT’L POLICE ASSOC.SP. – 
Pasaje Crl. César CANEVARO Nº 190, Of. 404; Urb. Las Gardenias; Santiago de Surco. Teléf. 2792865; Cel.#961992149: Email: alianza_secretaria_ejecutiva@hotmail.com